España
Irene Montero liga el voto de Podemos a lo que digan el Sindicato de Inquilinas y la calle
La número dos evita confirmar el sí a los decretos y dice que respetará la posición de quienes impulsan las protestas.
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Irene Montero ha dejado el voto de Podemos en un terreno deliberadamente abierto. La dirigente afirma que su partido mirará lo que digan el Sindicato de Inquilinas y la gente de la calle antes de fijar posición sobre los decretos de vivienda. Evita, por tanto, un cheque en blanco al Gobierno, pero también un no prematuro que la distanciaría de la movilización. La fórmula aumenta la incertidumbre en Moncloa: sin un sí explícito de Podemos y con Junts en duda, la convalidación del viernes no está amarrada. En el entorno de Ione Belarra pesan las críticas a la letra pequeña y la memoria de acuerdos previos que consideraron insuficientes. Al mismo tiempo, tumbar un paquete presentado como escudo social tendría un coste simbólico alto. La acampada de Sol y las caceroladas convocadas ante ayuntamientos convierten la negociación parlamentaria en un diálogo con la protesta. Montero convierte esa calle en juez de la utilidad del decreto, y obliga al PSOE a negociar hasta el final de la semana. La fórmula deja a Moncloa sin el sí automático de un socio que ya condicionó apoyos en crisis previas.
Puntos clave
- Montero vincula el voto de Podemos a la posición del Sindicato de Inquilinas y de la calle.
- Podemos, el Gobierno y los movimientos de inquilinos condicionan el desenlace del viernes.
- Sin un sí claro, el Ejecutivo pierde certidumbre en una votación ya frágil.
- La decisión interna puede demorarse hasta conocer enmiendas o gestos de última hora.
Resumen automático. Fecha de la fuente: 30/09/2026 · 22:21.